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Ferroviaria Andina Sali, un hito en la historia del ferrocarril boliviano

Los procesos continuos de restauración empresarial son la savia vital para emprender nuevos retos. Según Maichol Piñango Caraballo, gerente de relaciones interinstitucionales de la Ferroviaria Andina, estos aparecieron con la llegada de la nueva administración, en el año 2015.

Se trata de un cambio de imagen que se venía trabajando desde hace dos años y que, en el 2019, dio un giro trascendental a la compañía, convirtiéndola en un referente de soluciones logísticas integrales. “El cambio de imagen surgió de la visión de un trabajo constante, de los valores y el diseño de un plan interno, que tendrá una duración de 5 años (2019 – 2024). Una mirada estratégica, para convertir a la Ferroviaria en un Operador Logístico Integral”, advirtió Piñango.

La empresa se ordenó con una orientación de trabajo muy asertiva en cuanto a capacitación, con un seguimiento constante al crecimiento del personal, considerado como el eje del fortalecimiento institucional. La introducción de nueva tecnología es vital para generar mayor competitividad, y es parte fundamental para alcanzar los objetivos trazados.

El ingreso de nuevas locomotoras al país, vía Antofagasta, forma parte de esta actualización. Un logro importante, porque después de 40 años se obtiene este tipo de maquinaria para el occidente boliviano. Dicha adquisición viene con un soporte técnico desde Valencia, por 6 meses, para capacitar al personal y controlar el buen funcionamiento de las máquinas. Asimismo, se envió a España a tres mecánicos de la Ferroviaria, para ser capacitados durante 45 días. “Andina es la primera empresa ferroviaria que entró en el programa Scort, que se basa en la sustentabilidad y sostenibilidad de pequeñas, medianas y grandes empresas. Se trata de un programa de la Organización Internacional del Trabajo (OIT)”, señaló el ejecutivo.

PROYECTOS DE RSE

Desde la Gerencia de Relaciones Institucionales, creada bajo la nueva administración de la Ferroviaria, se da un importante lugar al tema de Responsabilidad Social Empresarial. Los planes de acción buscan potenciar el acercamiento con la población, bajo la premisa: “Somos un vecino más”. “De nada sirve que traigamos locomotoras nuevas y capacitemos a la gente, si no tenemos una integración y trabajo dentro la comunidad, para ser corresponsable. Está es una premisa muy importante para convertimos en una herramienta que contribuye al desarrollo de las comunidades donde operamos, que son bastantes, por el alcance de nuestros 1.830 kilómetros de vía férrea operativa”, advirtió el Gerente de Relaciones Institucionales.

Por otro lado, la empresa impulsa el turismo en las poblaciones donde opera. Dentro de este trabajo, se sacó un bus carril denominado Tren Urbano “Qamaqi”. Un concurso en la ciudad de Oruro bautizó esta iniciativa. Es un servicio turístico que busca atraer a los visitantes del interior del país y el extranjero; un vehículo ferroviario adaptado que, por sus características, resulta inusual y atractivo. También existe un servicio alternativo para personas de las tercera edad, escolares y mujeres embarazadas. El costo del pasaje general será de Bs 2, el preferencial de Bs 1, y se tendrá un precio diferenciado para turistas extranjeros. Otra iniciativa de la FCA es el tren turístico, que realiza un viaje de 35 minutos desde la ciudad de Oruro a Machacamarca. En el trayecto se puede apreciar un paisaje único del lago Uru Uru. El Museo Ferroviario es el principal atractivo turístico de este municipio orureño, ya que cuenta con piezas ferroviarias que datan de la época de Simón I Patiño. “La nueva imagen de marca, muestra dónde queremos llegar como empresa; un todo, desde la interacción social y laboral, que constituye la familia de la Ferroviaria Andina”, enfatiza Piñango.

 

OPERADOR LOGÍSTICO

El camino recorrido por la empresa en este tema, arrancó con una primera incursión en el servicio multimodal del ferrocarril al camión. Luego de avances, se empezó a prestar servicio al cliente en temas de tramitología, por ejemplo, con el trato directo con las aduanas e instituciones de control de exportación, así como con puertos y navieras. Para cerrar este ciclo es necesario contar con el almacenaje adecuado; actualmente cuentan con 16.000 metros cuadrados (m2) distribuidos en 5 departamentos.

Mediante la construcción del Centro de Distribución Logística en San Pedro, departamento de Oruro, se brindará servicios de carga con camiones en puertos de Arica e Iquique, como un epicentro de almacenamiento, para luego hacer la distribución del producto.

Este proyecto pretende convertirse en un recinto aduanero y brindar mayores facilidades. En el tema de inversiones, se incrementará la capacidad en la Quiaca, donde se firmó un convenio con la Gobernación de Jujuy, Argentina, con el propósito de hacer una playa de transferencia de carga para solucionar el cuello de botella que se forma en frontera, con productos como la harina y el trigo, que son distribuidos a diferentes partes del país. Estas soluciones bajarán los costos y aumentarán la competitividad.

Piñango indicó que se tiene pensado implementar un espacio similar en Viacha, con el objetivo de elevar, en los siguientes cinco años, la capacidad de almacenaje hasta 50.000 m2. En la cadena de suministros de una empresa que brinda soluciones logísticas, intervienen otros actores, lo cual significa ampliar el rango de acción. En ese sentido, se mantienen conversaciones con la Terminal Portuaria Jennefer, que cuenta con los permisos y servicios para ser puerto internacional y aduanero, dando la facilidad de la desconsolidación y consolidación de carga. Se pretende trabajar de manera conjunta con esta alternativa portuaria, ofreciendo productos y servicios que abaraten costos logísticos, permitiendo que el empresario minero pueda optar por las hidrovías, o en su caso, por los puertos tradicionales chilenos y peruanos, que en ciertas épocas del año están saturados.

“No se busca generar competencia, si no complementar la red, con vías adicionales. Esto es lo que te convierte en una empresa de soluciones logísticas. Apuntamos a construir hechos que materialicen la planificación quinquenal de la Ferroviaria Andina en el tiempo”, advirtió Piñango.

 

ADQUISICIÓN DE LOCOMOTORAS SALI

A finales del 2017, la Empresa Ferroviaria Andina (FCA) contrató a Stadler Valencia para concretar la adquisición de tres locomotoras de primera generación, con la última tecnología South America Light (SALi), para realizar servicios de transporte de mercancías en su red ferroviaria de ancho métrico en Bolivia.

De acuerdo con especificaciones de la fábrica, el modelo es combinado diésel – eléctrico tipo Co´- Co´ de diseño ultra ligero y avanzada tecnología, resuelve satisfactoriamente los retos de operar en vía métrica a elevada altitud (más de 5.000 metros sobre el nivel del mar). Tiene la capacidad de alcanzar una velocidad máxima de 100 kilómetros por hora (km/h) combinando la elevada potencia con un reducido consumo energético. Cuenta con 6 motores de tracción asíncronos y dos cabinas de conducción asistida, tanto acústica como térmica, que mejoran el confort del maquinista en condiciones extremas de temperatura.

De acuerdo con la ficha técnica de SALi, estas locomotoras están basadas en modelos probados como EURO4000, UKLIGHT y EURODUAL, por lo que se convierten en máquinas ideales para el transporte de mercancías. Cuentan con una estructura monocasco muy ligera y resistente de acero al carbono y acero de alta resistencia, 6 motores de tracción, y la posibilidad de operar en unidad simple o múltiple (hasta 3 locomotoras).